
Wio, siempre me viene ese ruido a las diez menos cuarto,
cuando vienen esas ondas de manera puntual.
Oigo radios clandestinas en un coctel agradable de noticias,
menos las tuyas.
Wio, sé que la culpa la tiene esa antena gigante,
la instalaron sin permiso y me hace el alma…
En mi Corea Mental, hay un bloqueo bestial,
y desde mi ciudad, solo a veces recuerdo a mi Sur.
Así es mi identidad, muñecas rusas que no acaban jamás.
Un laberinto irreal, donde solo una voz me guió,
eras tú.
Querías mostrarme al exterior.
Tú ilusionista, un gran error.
rich, as long as you’re here you may as well know: i’ve had a number of orgasms today and i am completely happy.
Hasta aquí llegó el ritual
de enfados y canibalismo estúpido.
Son demasiadas horas en vela
y nada que decir.
Descansamos nuestra espalda
en las persianas bien cerradas,
tú y yo anémicos
y a cada parpadeo calmado
intentamos dormir.
Terapias mal llevadas sin nadie
que mediara por dos histéricos,
mis gritos envasados al vacío




